Visión

En esta iglesia, desde luego, deseamos asumir completamente la autoridad de la Biblia; a la vez que también queremos ser conscientes del llamado, tiempo y lugar en el que vivimos;

por lo tanto, es con este compromiso de asentarnos firmemente en la revelación de Dios, y con esta conciencia del tiempo, lugar, dones y llamamiento, con lo que hace tiempo desarrollamos nuestro Documento de Principios.(pdf)

Hay dos imágenes que ilustran nuestra visión y filosofía.

Una es el logo de la iglesia. Se trata del cielo (Cristo) que baja y penetra en la tierra mediante la cruz, el cual influye y afectan a todas las áreas de la vida

La otra imagen es la de “Un puente entre dos mundos”. Una calzada con un apoyo en cada uno de sus dos extremos. El fundamento de un extremo está anclado en Dios, su Palabra, la relación con Él mediante su gracia y la oración. La calzada del puente es por donde se transita; y en nuestro caso representa el proceso de transformación o ajuste de las vidas personales, familiares, laborales y sociales de acuerdo a las verdades de Dios. En la medida en que este proceso de transformación se va realizando serviremos por gratitud, con libertad, equilibrio y madurez a nuestro prójimo, en el entorno de nuestra realidad cotidiana, que es representada por el otro extremo del puente.

El cristianismo es particular al confesar que Jesús es el Señor y es universal en el sentido de que acoge a todos.

20 Sin embargo, había entre ellos algunas personas de Chipre y de Cirene que, al llegar a Antioquía, comenzaron a hablarles también a los de habla griega, anunciándoles las buenas nuevas acerca del Señor Jesús. 21 El poder del Señor estaba con ellos, y un gran número creyó y se convirtió al Señor. (Hch.11:20-21)

La iglesia, por tanto, está centrada en la relación con Dios mediante la Oración y la Palabra, enfatizando la gracia de Dios para transformar las vidas en todos los ámbitos de la existencia, y mediante esa transformación servir, por gratitud, a nuestro prójimo.

Damos importancia al señorío de Jesucristo sobre cada área de la vida, desde la más intima a la más pública. Esta perspectiva práctica, de aplicar los principios del evangelio a todas las áreas de la vida, nos puede prevenir de tener una vida dividida entre lo secular y lo sagrado, o entre lo público y lo privado (como ocurre en mucho del cristianismo histórico) o entre lo físico y lo espiritual, y entre lo de este mundo y lo eclesiástico (como ocurre en mucho del cristianismo conservador).