La visión general, o filosofía, y los valores de una iglesia le dan su peculiaridad, su singularidad.

Todas las iglesias, de acuerdo a Hechos 2:40 s.s., deben estar asentadas sobre las verdades bíblicas para la iglesia. Y por tanto tienen que adorar y alabar a Dios; tener comunión unos con otros, el partimiento del pan, las oraciones, proclamar y enseñar la Palabra de Dios y servir por amor al prójimo.

Ahora cuando nos preguntamos CÓMO vamos a hacer estas cosas es casi seguro que habrá formas diferentes de una iglesia a otra. Y esto debe ser totalmente normal siendo coherentes con la verdad bíblica, pero también con el tiempo, lugar, dones y llamamiento de cada iglesia en concreto

La Iglesia Cristiana Evangélica Añoreta (ICEA) busca ser una iglesia que, mediante la relación individual y también colectiva con Dios, dando prioridad a la Palabra, la oración y a la gracia del Señor, va ajustando –por el poder del Espíritu Santo– la vida personal, familiar, laboral y social de sus miembros. Produciendo todo ello personas agradecidas, libres, espirituales, maduras y equilibradas que disfrutan de su relación con Dios y sirven alegremente a su prójimo

En esta iglesia, desde luego, deseamos asumir completamente la autoridad de la Biblia; a la vez que también queremos ser conscientes del llamado, tiempo y lugar en el que vivimos;

por lo tanto, es con este compromiso de asentarnos firmemente en la revelación de Dios, y con esta conciencia del tiempo, lugar, dones y llamamiento, con lo que hace tiempo desarrollamos nuestro Documento de Principios.

Hay dos imágenes que ilustran nuestra visión y filosofía.

Una es el logo de la iglesia. Se trata del cielo (Cristo) que baja y penetra en la tierra mediante la cruz, el cual influye y afectan a todas las áreas de la vida

La otra imagen es la de “Un puente entre dos mundos”. Una calzada con un apoyo en cada uno de sus dos extremos. El fundamento de un extremo está anclado en Dios, su