Valores

Todos tenemos un esquema de valores, consciente o inconscientemente. Un valor es una convicción de fondo que tiene poder de dar cohesión a nuestra vida. Un valor es con lo que medimos aquello que importa, lo que es estimable. Un valor es algo por lo que uno se comprometería.

Los valores determinan en gran manera la conducta de los individuos y de las comunidades.

Esta iglesia trata de fomentar dos valores fundamentales que transversalmente afectan el pensamiento, la vida y todas las actividades y acciones de esta comunidad.

Son La Creación  y El Evangelio . Ambos están íntimamente unidos.

Y así sucedió. 31 Dios miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno.

Génesis. 1:31

Sin embargo, (Dios) no ha dejado de dar testimonio de sí mismo haciendo el bien, dándoos lluvias del cielo y estaciones fructíferas, proporcionándoos comida y alegría de corazón.

Hechos. 14:17

—Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.

Juan. 14:6

Creación

En los primeros capítulos de Génesis, se define al ser humano hecho a la imagen de Dios, bueno en gran manera, con capacidad para el trabajo valioso y creativo, y también para el descanso; hecho para el compañerismo y ayuda con otros; con complementariedad y ayuda en el matrimonio; con capacidades de intelecto para hablar, pensar, crear y aprender; le dio sentidos, emociones y creatividad para disfrutar y gozarse en la belleza; le dio libertad y rodeó de un abanico enorme de posibilidades materiales y sensitivas de disfrute; lo hizo con responsabilidad moral; y sobre todo lo hizo para tener relación, comunicación en las dos direcciones, y dependencia enriquecedora y vital con su Creador.

La caída, tiene efectos desastrosos en el ámbito personal y relacional con Dios, con otros y con el medio; deteriora profundamente la imagen de Dios en el hombre, aunque aún sigue manteniéndola.

Todas estas características que hemos comentado nos transmiten lo que tratamos de definir como uno de nuestros valores: La Creación. Dándonos la idea de un Dios bondadoso que nos ha creado con valiosas capacidades y en un entorno extraordinario. El resultado de todo esto debe ser la gratitud. Dios deseó desde el principio  que usáramos y disfrutáramos de todo ese abanico de características, en nosotros y en nuestro entorno, en dependencia de Él. Ninguna de esas características debe ser un ídolo, con aparente capacidad de alimentarnos por sí mismo. Pero todo lo podemos usar con libertad en dependencia del buen Dios.

Evangelio

La palabra ‘evangelio’ quiere decir “buenas nuevas.” Es el simple mensaje que dice: «Al que [Cristo] no conoció pecado, por nosotros Dios le hizo pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él.” (2ª Cor. 5:21). El evangelio afirma que somos tan pecadores y perdidos que solamente la vida y muerte del Hijo de Dios pudo salvarnos. Pero asimismo afirma, que aquellos que confían en la obra de Cristo, en vez de en sus propios esfuerzos, tienen una firme esperanza.“Pero ahora Dios, a fin de presentaros santos, intachables e irreprochables delante de él, os ha reconciliado en el cuerpo mortal de Cristo mediante su muerte, con tal de que os mantengáis firmes en la fe, bien cimentados y estables, sin abandonar la esperanza que ofrece el evangelio.” (Colosenses 1:22-23).

El evangelio nos dice que la raíz del pecado no es solamente el haber fallado en obedecer a Dios, sino el confiar en nuestra obediencia como un medio para nuestra salvación.

El evangelio es también como una tercera vía, ni religiosidad ni irreligiosidad. La persona religiosa dice: «estoy haciendo todo lo que Dios manda, lo más correcto posible», y la irreligiosa diría: «yo decido por mí mismo lo que es correcto y lo que está mal.” Pero ambos rechazan a Jesús como Salvador (aunque lo consideren como un Ejemplo o una Ayuda). Ambas maneras son estrategias de auto-salvación, formas de mantener el control de la propia vida. Así que, el evangelio nos guarda del legalismo y moralismo por un lado, y del hedonismo y relativismo por el otro.

Además el evangelio crea una imagen de uno mismo completamente nueva. Primeramente nos dice que somos más perversos de lo quisiéramos creer, pero más amados y aceptados en Cristo de lo que pudiéramos aventurarnos a esperar, y todo al mismo tiempo. De hecho, en el evangelio, cuanto más vemos nuestro pecado, más ciertos podemos estar de haber sido salvados por su sola gracia, y más preciosa y fascinante se vuelve esa gracia para nosotros. Por lo tanto, el evangelio nos brinda una enorme capacidad para reconocer nuestras faltas y al mismo tiempo nos permite vivir en este mundo con una gran confianza, por la fe en él.